jueves, 13 de octubre de 2016

AHORA ME QUIERO



Me quiero, me quiero y me quiero. Ahora sí, ahora me quiero. Un poquito, algo, lo suficiente, mucho. No sabría hallar un contrapuesto equilibrado a lo poco que me quería antes. 32 años he tardado, pero me quiero.  Y con mi dislexia ilusionista he escrito 23 en un primer momento.

Nunca me he querido. Pero ahora sí. Aunque aún me quedan los reflejos. Aún me sigo mirando la bragueta para ver si está bajada si algún hombre me mira por la calle. La bragueta, la nariz, los dientes, alguna marca extraña de maquillaje... Pero eso es algo que nunca podré evitar por muchos años que cumpla.

Lo importante es que ahora me quiero, ahora sonrío mientras escribo estas letras, ahora sonrío mientras camino sola por la calle. Sí, soy de esas locas. Ahora sonrío mientras trabajo, al despertar, mientras estudio, ahora sonrío a la vida. Ahora sé que la vida trata de eso, de sonreír, de disfrutar. Quizá se antoje demasiado profundo que a mis 32 años pueda hablar de la infelicidad, o de la felicidad. Pero he de reconocer que he conocido ambas, y ahora no me da miedo expresarlo.

En este momento escribo y sonrío. Del principio al final. Y no me duelen las comisuras. No, ya estoy acostumbrada. No se ha convertido en una mueca tras 15 segundos de sonrisa. No, es una sonrisa clara y sincera. Una sonrisa que me dedico a mí, en mi soledad, en mi casa, en mi compañía.

Siempre me ha gustado la soledad, pero siempre he sido incapaz de estar sola.  Y ahora lo estoy. Ahora me acepto, ahora me quiero. Ahora sé que no puedes querer sin antes quererte, que no te pueden querer sin que te quieras, y que no puedes ser feliz con alguien si no eres feliz contigo misma. Ahora lo sé, y sonrío.

He venido a casa escuchando la misma canción una, y otra, y otra vez. Canción ñoña, canción de amor, canción que antes me hubiera hecho llorar, pero ahora me hace sonreír.

Perdona si te llamo amor, pero yo no lo decido. Tú dirás lo que tú quieras, pero ya me necesitas tenlo claro

Antes hubiera llorado por no haber encontrado a esa persona, por no ser correspondida, por tener la certeza de que no fuera a aparecer nunca jamás. Pero ahora no. Ahora sonrío por esa ilusión, por esa gente que lo tiene, por esa utopía. No, no he cambiado de opinión, no creo que exista para mí, pero sé que existe.

Lo veo en los ojos de las parejas felices, en los gestos, en los detalles, en esas americanas prestadas por encima de los hombros en una tarde de invierno. En declaraciones públicas, en ese último pedazo de pizza, en paseos de la mano por la orilla del mar, en esas clases de baile de salón obligadas. En los domingos de peli y manta, en los mensajes que se extienden hasta la madrugada los días entre semana… Y verlo, y saber que existe, me hace feliz. Y me hace sonreír.

Porque los sueños son bonitos aunque no se cumplan. Soñar es bonito, imaginar es bonito. Y pensar, ¿y por qué no?, es bonito. Porque no hay por qué pisar el suelo, ni dormir para soñar. Simplemente hay que saber que despertar también es bonito. Y que cuando algo llega, ya no vamos a poder seguir soñando con ello. Así que hay que aprovechar cada maldito minuto de esa espera, ilusión, felicidad, impaciencia, angustia o descanso, porque cuando llegue se habrá acabado el soñar y será el momento de vivir lo soñado.

Ahora me quiero, ahora sonrío, ahora escribo, ahora bailo, ahora canto, ahora grito, ahora no me escondo, ahora soy yo, tal cual, sin complejos.


Foto de Muel Fotógrafo

3 comentarios:

  1. Enhorabuena por el post y por la nueva web!
    ¡Y te quiero ver así de positiva SIEMPRE!
    ;)

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  2. ¡Siempre, siempre! Me he tatuado la sonrisa en la cara. Y en algún sitio más para que no se me olvide :)

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  3. Palabras llenas de verdad, me ha encantado leerlas, felicidades por la foto, solo puedo decirte que estás increíblemente guapa, ENHORABUENA por tu web, mil besos.

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