miércoles, 9 de noviembre de 2016

En ocasiones escribo




32 primaveras, 32 veranos, 32 otoños, 32 inviernos... y me he pasado la vida escribiendo, que se dice pronto.

Desde que tengo uso de razón. Textos guardados en un cajón, en libretas, en borradores del correo electrónico, en el portátil, en el ordenador de sobremesa que ya no funciona. Textos que recupero cada día y textos que no recuperaré jamás, pero que tengo grabados a fuego en la memoria, dubitativos, pendientes de salir a la luz de nuevo, o no.

Pero ahora hay una diferencia, ahora lo publico. Ahora no me corto, ahora lo saco y me libero de ello. De lo que paso, de lo que siento, de lo que veo. No siempre mío, en ocasiones vuestro. Experiencias vividas, experiencias contadas.

Que sí, que hoy puedo hablar de mí, pero mañana no. Mañana quizá sea tu historia, que me cuentes, y que yo interiorice, interprete y escupa.

Porque no me cierro, porque me gusta vivir, sentir, empatizar. Quizá hoy te diga que no creo en el amor, y mañana te diga que soy una romántica empedernida. Quizá te diga todo en el mismo día.

Quizá hoy te diga que soy inmensamente feliz y mañana te cuente que no me he podido levantar de la cama. Porque soy persona, porque tengo mis días buenos y días malos, porque soy capaz de sacar la esencia a cada momento e inspirarme. Porque me inspiran las pelis de amor, las tragedias, los libros y los anuncios. La música de un piano, una imagen en un folleto de propaganda, o que un desconocido me sonría y me de los buenos días.

Indirectas, directas, palabras dedicadas, o palabras desafortunadas. Qué mal han hecho las redes sociales en este mundo. Cada vez más comunicados, pero cada vez menos comunicativos.

¿Por qué dirá eso? ¿Será por mí? ¿Será por otra? ¿Por otro?

Vueltas y más vueltas a la cabeza, martirizándose a cada palabra leída.

Hoy quiero ser cómplice de liberarte de esa presión. Quiero que dejes de contener la respiración, que vivas tu vida sin agobios, que te olvides del qué dirán, del qué pensarán. Quiero que sepas que quien quiera estar en tu vida estará, de una forma u otra. Y quien no quiera estarlo simplemente no aparecerá jamás.

Hoy quiero que sepas que hay personas que son más simples que todo eso. Hay quien escribe sin segundas intenciones, sin indirectas, simplemente porque le surge y le sale. Simplemente le gusta ese texto, esa imagen, ese sentimiento.

No es por ti, no te odia, no te quiere. O quizá sí. Pero si tu esperanza, tu felicidad, tu arrojo, o tus ganas de echarle narices a la hora de luchar por lo que quieres depende de una indirecta, de una imagen o de un texto interpretado para poder avanzar, entonces apaga y vámonos.

¡Vive, coño, vive!

¿Lo quieres? Vete a por ello.

¿No lo quieres? Déjalo ir.

¿Lo quieres? Díselo.

¿No lo quieres? Déjaselo claro.

Olvídate de redes, de indirectas, de publicaciones virales. Vivamos en una era comunicativa y demos una patada en el culo a la era de la comunicación.

Dónde han quedado las llamadas telefónicas, los paseos, las cañas, los "te pico en una hora", los "a las 19:15 en la plaza", los "me gustas", los "me gustaría que fuéramos amigos".

En lugar de eso tenemos audios, horas al whatsapp, últimas horas de conexión, mensajes leídos, no leídos, emoticonos de corazón, de besos malinterpretados, respuestas demasiado insistentes, respuestas escuetas, respuestas que no llegan.

No, eso no es para mí. Un solo texto y demasiadas personas dándose por aludidas, una foto y mucha gente ofendida, una publicación compartida y demasiados orgullos enaltecidos o heridos. Y al final lo único que querías era desempolvar un escrito, escribir la historia de aquella chica que has visto llorando de vuelta a casa, o continuar el relato de una película que te ha parecido incompleta.

No, definitivamente hasta que no nos liberemos de nuestras inseguridades y de nuestros fantasmas, la era de la comunicación no es para mí.

4 comentarios:

  1. ERES ÚNICA, ME HA ENCANTADO TU ESCRITO PORQUE ES MUY CIERTO Y........ ME GUSTA, ERES MUY SENSIBLE Y....... PASA DE LO QUE PUEDAN COMENTAR, ESTA VIDA ES UNA LUCHA SEGUNDO A SEGUNDO, NOS GUSTE O NO, LLEVO 72 AÑOS LUCHANDO Y A VECES ESTOY CANSADA, PERO ME DIGO ¡¡¡¡¡ ADELANTE !!!! Y A SEGUIR LUCHANDO. BESITOS DE UNA MAÑICA AFINCADA EN TARRAGONA.

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  2. Qué alegría leerte por aquí. Saber que te gusta esto. Y qué ganas de haceros otra visitas en ese super bar. Sois geniales. Un abrazo grande!!

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