martes, 8 de noviembre de 2016

Falafel con salsa de yogur



Cuando me enteré de que los garbanzos se podían comer crudos fue uno de esos días en que la cocina me sorprendió.

¿Garbanzos crudos?

Si todo el mundo sabe que las legumbres son el único ingrediente que hay que cocinar para poder comer. ERROR. Podemos comer garbanzos casi crudos con la condición de que los hidratemos previamente. Ojo, hablo de CASI CRUDOS, porque no los vamos a comer crudos, crudos, pero la cocción no será tan agresiva, ni por asomo, como cuando los cocemos, al menos en el interior de la pieza.

Es común pensar que los garbanzos hidratados son duros como piedras o, mejor dicho, como garbanzos secos, por el tiempo que tardan en ablandarse cuando hacemos un cocido o cuando los hervimos.

Bien, es obvio que un alimento hidratado tiene una textura más blanda, así que los garbanzos no van a ser menos. Hablo de  garbanzos porque es la receta que traigo hoy, falafel de garbanzos, pero toda legumbre ablanda con la hidratación y, de hecho, podemos hacer falafel con la legumbre que queramos, alubias, lentejas... si bien es cierto que el falafel de garbanzos es el más característico.

Pero empecemos por el principio. El falafel es una receta oriental. Es una especie de croqueta o hamburguesa (según la forma que le demos), hecha con legumbres.

Para que nuestro falafel quede ESPECTACULAR, lo ideal sería pelar la legumbre una vez hidratada. En en vídeo te enseño que realmente no es difícil pelarlas, pero si es un poco rollete.

¿Y si no las pelo?

Tendremos un falafel más tosco pero muy rico.

Pasaremos de un falafel espectacular a un falafel buenísimo.
Esta receta es ideal para incorporar legumbres a la dieta en verano. Además, el falafel se acompaña típicamente de una salsa de yogur fresquita. Por lo que la combinación del falafel tibio y la salsa fresca, es una genialidad.

¿Resulta indigesto por ser legumbre "cruda"?

A mí nunca me ha hecho una digestión pesada. Aunque recomendaría dejar estos platos para la hora de comer porque sí es cierto que pueden hinchar un poco, como todas las legumbres. Pero para eso podemos usar especias en la receta que ya hemos visto, como el comino, la ajedrea, o una infusión de alcaravea con una pizca de canela media horita después de la comida.

En cuanto a si es mejor comer la legumbre cocinada o casi cruda como en este caso todo tiene su cara y su cruz. Resulta menos pesada una legumbre cocinada, pero cuando no la sometemos a cocción conservamos todos sus nutrientes. Lo que está claro es que para este falafel has de evitar la cocción de la legumbre casi por completo. Tan solo se cocinará el tiempo que tardemos en freír nuestro falafel.

Ingredientes:
  • 300 gramos de garbanzos hidratados.
  • 1 cebolla.
  • 2 ajos.
  • Perejil fresco.
  • Cilantro fresco.
  • 1 cucharadita de comido molido.
  • 1 cucharadita de pimentón.
  • 1/2 cucharadita de canela.
  • 1 cucharadita de impulsor o levadura química.
  • Harina de garbanzo para rebozar.
Para la salsa:
Elaboración:
  • Pon a remojo con las garbanzos el día anterior con abundante agua. Puedes dejarlos 8 horas a remojo o más. Yo los suelo dejar entre 12 y 24 horas. Si lo haces así cambia el agua cada 8 horas.
  • Para un falafel exquisito pela los garbanzos. Puedes obviar este paso si no tienes ganas.
  • Tritura los garbanzos hasta tener una pasta homogénea y granulada. Reserva en un bol.
  • Tritura la cebolla, los ajos, el perejil y el cilantro fresco, con las especias y la sal.
  • Mezcla ambas masas hasta que se integren por completo. Cubre con film y reserva en la nevera al menos 30 minutos para que aposenten los sabores.
  • Mientras prepara la salsa. Pica el cilantro fresco y mezcla todos los ingredientes de la salsa hasta homogeneizar. Reserva en la nevera.
  • Pasados los 30 minutos forma el falafel. Haz bolitas del tamaño de una albóndiga o aplasta para darle forma de hamburguesa y reboza en la harina de garbanzo. Retira el exceso de harina.
  • Fríe en aceite de oliva virgen bien caliente hasta que estén dorados. Es importante que el aceite cubra al falafel y que esté bien caliente, para crear una costra externa y que el aceite no penetre. Una vez dorados por fuera puedes bajar un poco el fuego para que se hagan un poquito más por dentro y no se quemen.
  • Haz por ambos lados todas las porciones y reserva sobre papel absorbente para retirar el exceso de aceite.
  • Sirve el falafel templado con la salsa fría de yogur.


Notas. 

  • Trituramos los garbanzos por un lado y la cebolla por otro para asegurarnos de que queden bien picados ambos ingredientes, pero puedes triturarlo todo junto.
  • Puedes usar otra harina para rebozar, pero ten en cuenta que la harina de garbanzo es apta para celíacos.
  • Atrévete a añadir o quitar especias a tu gusto.
  • Si no los vas a comer todos puedes congelarlos sin freír. Cuando lo vayas a hacer simplemente fríe directamente como si fuera una croqueta congelada. Pero ten en cuenta que tardarán un poco más en hacerse.
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